
Cómo practicar autocompasión es una pregunta cada vez más frecuente en personas que desean relacionarse consigo mismas de una forma más sana y equilibrada. Vivimos en un entorno frenético, donde la auto-exigencia, la lucha y la auto-crítica suelen marcar la relación con nosotros mismos y esto nos hace sufrir mucho. Aprender a tratarnos con respeto y comprensión no es un lujo, sino una necesidad para nuestro bienestar emocional.
La autocompasión no pretende que seas otra persona sino, muy al contrario, que seas más quién de verdad eres aprendiendo a acompañarte, apoyarte y sostenerte cuando las cosas se ponen difíciles. En este artículo te contamos algunas nociones que esperamos te ayuden a entender mejor qué es la autocompasión y cómo integrarla de forma práctica en tu vida diaria.
¿Qué es la autocompasión y por qué es importante?
La autocompasión consiste en “tratarte con la misma amabilidad y comprensión que ofrecerías a una persona querida cuando atraviesa un momento difícil” (Cristopher Germer, 2011). No significa resistirse ni justificarse, sino reconocer el malestar sin añadir crítica o culpa.
Kristine Neff (Universidad de Austin,Texas), pionera en la investigación sobre autocompasión, extrajo los tres componentes de la autocompasión que se entrenan en el curso MSC (Mindfulness Self Compassion).
- Amabilidad hacia uno mismo. Este elemento contrarresta nuestra tendencia a la crítica constante.
- Humanidad compartida. Este elemento nos enseña que ser humanos comporta cometer errores, afrontar dificultades y pérdidas y que estas situaciones no significan que seamos peores que otras personas. Nos ayuda a entender e interiorizar que el sufrimiento forma parte de la experiencia humana.
- Atención plena o Mindfulness. Aprendemos a observar las cosas tal y como son, ya sean agradables, desagradables o neutras. Esta atención consciente nos permite darnos cuenta de lo que ocurre con una mirada equilibrada; sin exagerarlo ni minimizarlo.
La investigación, y la experiencia de millones de personas en el mundo, han demostrado que desarrollar y practicar la autocompasión reduce el estrés, mejora la regulación emocional y favorece una relación interna más segura aportándonos confianza en nosotros mismos y auto-aceptación. Es, sin duda, una base sólida para mantener y aumentar la salud mental y emocional.
¿Se puede enseñar la autocompasión?
Sí, se puede aprender y desarrollar. La autocompasión no es un rasgo innato, es una habilidad que vamos adquiriendo a lo largo de la vida. Muchas personas no han tenido modelos de trato amable hacia sí mismas, sin embargo, esto no impide que puedan desarrollar amor hacia sí mismos a través de un proceso de aprendizaje intencional y consciente.
A través del entrenamiento en Compasión y Mindfulness, es posible entrenar una mirada interna más compasiva, es decir más amable, cálida y comprensiva hacia uno mismo y cambiar la relación contigo sea cual sea el momento en el que estés. No porque desaparezcan las dificultades, sino porque las afrontas con más recursos y te conviertes en tu mejor amigo.
Muchas personas llegan a consulta diciendo que “son demasiado duras consigo mismas” o que “no saben parar la crítica interna”. Precisamente ahí comienza el aprendizaje de la autocompasión: tomar conciencia sin reproche.
¿Cómo puedo practicar la autocompasión?
Si te preguntas cómo practicar autocompasión en el día a día, es importante empezar por acciones sencillas y realistas. No se trata de cambiarlo todo de golpe, sino de introducir pequeños gestos conscientes progresivamente.
1. Modifica el diálogo interno
Observa cómo te hablas cuando algo no sale como esperabas.
Pregúntate: ¿Le diría esto a alguien a quien quiero?
Sustituir la crítica por un lenguaje más respetuoso es un primer paso clave.
2. Reconoce el malestar sin evitarlo
La autocompasión no elimina el dolor, pero evita añadir sufrimiento extra. Permítete sentir tu malestar sin juzgarte, reconócelo y dale espacio. ¿Puedes poner nombre a esa emoción difícil? Nombrar lo que sientes reduce la intensidad emocional.
3. Integra pausas conscientes de amabilidad
Dedica unos minutos al día a mirar hacia adentro. La respiración consciente y las prácticas de Mindfulness ayudan a crear espacio interno y claridad mental. Pregúntate: ¿Qué necesito en este momento? ¿cómo puedo cuidarme ahora mismo? Quizá la respuesta sea un descanso, una taza caliente de te, un mirar el cielo o estirar tu cuerpo…pruébalo.
4. Cuida tus límites
La autocompasión no solo implica tratarte con más dulzura y amabilidad, también tiene un lado fuerte y poderoso. Practicar autocompasión también te enseña a respetar tus necesidades, decir ‘no’ cuando es necesario, buscar aquello que es bueno para ti, a veces poniéndote por delante de los demás, y escuchar las señales de cansancio físico y emocional.
5. Busca apoyo profesional
Aprender a practicar autocompasión no es fácil pues nos lleva a conectar con nuestro propio sufrimiento por lo que es fundamental estar acompañado por profesionales formados en psicología y con amplia experiencia en autocompasión. La experiencia personal en la práctica continuada de la autocompasión de quien te acompaña en este proceso favorece la autenticidad, la cercanía y la humanidad además de un entrono seguro para ti.

La práctica de la autocompasión en Metta Centre Valencia
En Metta Centre, la autocompasión es un eje central del trabajo terapéutico. En nuestro centro integramos psicología, psiquiatría y Mindfulness desde una mirada compasiva. Aquí, la autocompasión no se plantea como una técnica aislada, sino como una forma de relacionarte contigo que se va construyendo sesión a sesión. A través de procesos terapéuticos personalizados y prácticas conscientes, las personas aprenden a sostenerse con mayor equilibrio emocional.
Además, ofrecemos entrenamiento específico en autocompasión a través del curso MSC Mindfulness y Autocompasión diseñado por Cristopher Germer y Kristine Neff. A lo largo de las ocho sesiones que lo componen desarrollamos y profundizamos en aquellos temas que facilitan la adquisición de estas herramientas y los elementos que nos permiten que la autocompasión llegue a ser una nueva forma de relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y, como no, con la vida.
El enfoque de Metta Centre permite que cada persona avance a su ritmo, desarrollando una relación interna más amable y estable. No se trata de hacerlo perfecto, sino de volver a ti con respeto y amor cada vez que lo necesites.
La autocompasión se entrena, se aprende y se consolida con un acompañamiento adecuado. Si quieres profundizar o recibir orientación profesional, en Metta Centre Valencia encontrarás un espacio de referencia para acompañarte en este proceso.

