Regulación emocional basada en mindfulness

INTRODUCCIÓN

Si partimos de la premisa que el mindfulness es una disciplina que nos ayuda a desarrollar la habilidad de prestar atención al momento presente, disminuyendo la divagación mental y la rumiación y que, además, se ha revelado como una herramienta eficaz en la regulación de las emociones entenderemos que es algo aplicable a cualquier edad y momento vital.

En los más de diez años de experiencia impartiendo cursos y enseñando mindfulness y meditación, uno de los comentarios más habituales en los grupos de adultos es: “ojalá hubiera conocido esto antes” “cuanto sufrimiento me habría ahorrado” y es esta constatación la que nos motiva a ofrecer la posibilidad de descubrir estos recursos a personas jóvenes.

El ciclo vital de la adolescencia y primera juventud es un periodo en el que el individuo se encuentra en un proceso de continua transformación y ligado a cambios  que a menudo llevan a sentimientos de confusión, estrés, ansiedad, depresión, etc. Por otro lado, los retos que han de afrontar en esta etapa vital alcanzan todos los ámbitos: relacionales, personales, sociales, afectivos, profesionales… El uso de las nuevas tecnologías, la constante información de escasa fiabilidad que reciben, la exposición al juicio o la crítica de los demás, la rapidez con que producen los cambios, unido a la falta de recursos personales para gestionar las diferentes situaciones, les hace más vulnerables a conductas inadecuadas, cuando no lesivas, y/ o a sufrir algún tipo de trastorno psicológicos.

Muchas veces los/as jóvenes entran en una especie de tornado existencial se enfrentan a cruzar puentes llenos incertidumbres, generando situaciones y vivencias que es necesario aprender a gestionar. Si no aprendemos a gestionar las emociones en la juventud es probable que cuando llegue a la edad adulta y nos tengamos que enfrentar a nuevas etapas y retos carezcamos de las herramientas para hacerlo y las consecuencias sean quizá más graves.

Mediante las técnicas de mindfulness podrás adquirir hábitos de flexibilidad y aceptación que te permitirán asumir no solo las características propias del momento que estás viviendo, sino también las que vivirás en un futuro no muy lejano. Se trata de afianzar nuevas conexiones, mejorar las relaciones y afrontar los cambios para alcanzar el bienestar y la estabilidad.

OBJETIVOS

  • Conocer nuestro funcionamiento mental y cómo este genera parte de nuestro sufrimiento.
  • Conocer los beneficios de la práctica del mindfulness.
  • Entrenar a la mente para que permanezca en el momento presente a través de diferentes técnicas.
  • Incorporar mindfulness en nuestra vida cotidiana.
  • Descubrir los diferentes sistemas de regulación emocional y como actúan.
  • Ser más consciente de las emociones y de como las expresamos.
  • Desarrollar nuevas herramientas de gestión emocional.
  • Potenciar una relación sana contigo a través de la amabilidad.