Retiro de silencio: 6 lecciones claves

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Son numerosas las lecciones que puede enseñarnos un retiro de silencio. Poder escucharse a uno mismo nos da la posibilidad de reflexionar de maneras distintas y descubrir mundos ocultos dentro de nosotros. Precisamente por esto y por el carácter inspirador de las experiencias tras un retiro de silencio, os compartimos un relato en forma de lecciones que un practicante ha aprendido.

retiro de silencio

 

“Cuando cuento a mis amigos que he ido a un retiro de silencio, el 95% de ellos dicen que no podrían aguantar sin hablar. Aun así, cuando abrazas el silencio, encuentras el espacio y el tiempo para descubrir cosas de ti que has olvidado, o nunca has visto.

1ª lección: Para volver a conectarte a ti mismo, necesitas desconectar del “ruido” que te rodea.

Tener la capacidad de sentarte y quedarte completamente en silencio es una experiencia poderosa. Sin intensivos correos electrónicos del trabajo, sin series de HBO, sin proyectos caseros y otras distracciones diarias, fui capaz de liberarme. Sin mantener conversaciones o cumplir expectativas. En nuestra vida moderna, un retiro de silencio es una oportunidad extraordinaria que nos permite desconectar y viajar hacia nuestro interior.

2ª lección: Merece la pena descubrir lo que ya existe en lugar de intentar cambiar las cosas.

He estado en algunos retiros y normalmente me inspiran a hacer largas listas (muy largas) sobre cosas que he de hacer o cambiar al volver a casa. Por otra parte, el retiro de silencio me inspiró a ver las cosas que de normal no vería, como el placer de intercambiar sonrisas con desconocidos o lo increíble que es mirar a los pájaros volar. Estos días he sido capaz de recordarme a mi mismo que todo está evolucionando constantemente a mi alrededor (y a través de mi) cada día. Como uno de mis profesores de yoga dijo una vez: “Nunca hemos estado, ahora, antes. ¿Te das cuenta?” Ahora lo que sé con seguridad es que ir a un retiro de silencio es una manera segura de darse cuenta de esto.

3ª lección: Es muy importante encontrar tu verdad personal en lugar de repetir lo que los demás digan.

Durante mi semana de retiro de silencio, he conseguido reflexionar de forma profunda y realmente fui capaz de sopesar algunas ideas sin juzgar mis pensamientos como buenos o malos. Me di cuenta de que realmente estaba bien que me tropezara con la pregunta “¿Qué quiero hacer realmente en la vida?” o “¿De qué manera selecciono con quién de mi familia ser amable?”. Me forcé a cultivar honestidad interna sobre lo que es importante para mi y a llevar mis pensamientos a sitios que hasta ahora no había visto y que me hicieron feliz.

4ª lección: La moderación es algo precioso.

Ya que no tenía la posibilidad de preguntar si puedo comer un poco más de esto o de lo otro, amontonaba un montón de alimentos en mi bandeja. Entonces un día durante el desayuno me sobrevino una realidad: mi gula no tenía nada que ver con satisfacer mi apetito. Realmente estaba dejando que un comportamiento programado dictara mis acciones. Había una codicia enmascarada que me hacía coger cuanto podía aunque no iba a necesitarlo. Me pareció que se trataba de una influencia social y un miedo personal. Pensaba que era defensor del medio ambiente, pero no me daba cuenta de que mis hábitos de consumo no se correspondían con mis ideas. Esa silenciosa reflexión me hizo entender que debía ser más consciente de cómo puedo predicar a través de mis decisiones diarias.

5ª lección: Realmente no necesitamos palabras para comunicarnos con otras personas.

Flotar en el silencio era una experiencia extraordinaria, pero también me deleitó el observar a los que estaban a mi alrededor en el retiro. Mientras miraba a la gente, me di cuenta de que me imaginaba sus historias e intentaba adivinar por qué estaban aquí. De una manera extraña, sentí conexiones más profundas con personas con las que nunca llegué a hablar que con compañeros de trabajo que conozco desde años. Este era el resultado de permitirme fluir libremente entre desconocidos porque la comunicación normal no estaba al orden del día. Esto también me permitió sentir una energía colectiva que hablaba a mi intuición y no a mi intelecto.

6ª lección: La persona que soy no está tan lejos de la persona que quiero ser.

Me di cuenta de eso durante un paseo, a solas, el día 3 de mi retiro de silencio. Me llenó de gratitud. Gratitud por seguir mi instinto de participar en el retiro, por aguantar mi juramento de silencio, y por todas aquellas cosas que me esperaban en casa en nuestro de-todo-menos-silencioso mundo.  En lugar de divagar entre dudas y decepciones, como de normal, simplemente estaba feliz y agradecido mientras pensaba en todas las personas y eventos que me habían llevado a este sitio en el que estaba ahora mismo.”

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