Mindfulness y Aceptación
“…la pregunta no es: ¿por qué somos tan pocas veces la persona que queremos ser? Sino ¿por qué queremos ser tan pocas veces la persona que realmente somos?”
-Oriah Mountain Dreamer
Las personas tenemos diferentes formas de enfocar los problemas en base a lo que hemos ido aprendiendo a lo largo de nuestra vida. La forma en la que nos enfrentamos a los obstáculos es muy significativa pues tiene un importante impacto a nivel psicológico y social. Esto es a lo que, en psicología llamamos “estilos de afrontamiento” y sabemos que unos son más eficaces que otros.
Todos hemos vivido situaciones en las que, tiempo después, nos damos cuenta de que algunas de las cosas que hicimos no fueron útiles, incluso a veces las hemos empeorado, aunque esa no fuera nuestra intención.
Cuando utilizamos la resignación, la sobreactuación, la confrontación irracional, la rumiación mental para afrontar una dificultad el resultado que obtenemos no suele ser saludable para nosotros a medio o largo plazo, aunque parezca que funcione en un primer momento.
Aprender a reconocer nuestro estilo de afrontamiento personal y desarrollar la habilidad de utilizar las estrategias más adecuadas en cada situación nos va a ayudar a vivir con menos problemas. Por ejemplo, distinguir lo que depende de ti y lo que no ante una situación difícil facilitará que centres tus esfuerzos en
aquello que tú puedes cambiar y no malgastes energía en cuestiones sobre las que no tienes capacidad de actuar.
La práctica de Mindfulness, por un lado, nos ofrece la claridad mental necesaria para distinguir lo que es realmente bueno para ti y para los demás y, por otro, va necesariamente unida a cuestiones profundas de nuestra existencia y transforma nuestra filosofía de vida y espiritualidad.
Parafraseando al profesor Javier García Campayo: »la espiritualidad otorga un sentido al sufrimiento y permite afrontarlo de forma más saludable siendo uno de los principales factores para desarrollar la aceptación. Además, también facilita el desarrollo del sentido de la vida y de los valores, que también son clave en el proceso de aceptación.»
La mayor parte de nuestro sufrimiento es evitable, no sería necesario que lo experimentásemos.
Sin embargo, nadie queremos sentir dolor, ya sea físico o emocional, y todos tratamos de evitarlo o eliminarlo como sea, a estas estrategias habitualmente inadecuadas de gestionar el dolor las conocemos como resistencia y son las que a medio y largo plazo no sólo no acaban con el dolor, sino que generan
más problemas y más sufrimiento. Aceptar que vivir conlleva para todos nosotros alguna dosis de dolor y aprender a permitir el malestar y a reducir la resistencia conlleva una importante reducción de nuestro sufrimiento y, por lo tanto, cambios muy significativos en nuestras vidas.
La aceptación es algo activo, que requiere nuestra participación, no es una actitud pasiva. Aceptar implica saber cuando es necesario actuar, cuándo resulta útil y relevante, y saber dejar ir lo que no depende de nosotros. Sin embargo, nuestra tendencia es la de repetir lo que es habitual para nosotros, usar una y otra vez los mismos patrones condicionados de respuesta. Para debilitar estos condicionamientos necesitamos hacerlos conscientes.
Mindfulness nos permite descubrir, reconocer y saber con claridad, con una actitud amable hacia nosotros mismos, cuál es el origen de nuestras dificultades y entonces la aceptación se revela como una buena amiga que te hace la vida más fácil.
Los modelos de intervención psicológica más recientes, las denominadas terapias de tercera generación como DBT y ACT, incorporan la aceptación como uno de los elementos más potentes en el cambio hacia el equilibrio y la salud mental.
BENEFICIOS:
Diferentes estudios y modelos destacan los múltiples beneficios para la salud mental de la aceptación, entre ellos los siguientes:
· Reducción del estrés y la ansiedad
· Disminución de la rumiación
· Aumentar los recursos cognitivos
· Mayor flexibilidad psicológica
· Fomento de la resiliencia
· Mejora de la autoestima
· Mejora en la toma de decisiones
· Orientación hacia valores
· Mejora de las relaciones interpersonales


